3.5.10

HASTA CUANDO??


Nosotros, el pueblo soberano, tenemos unos representantes elegidos por sufragio universal que tienen el deber de velar por el bienestar de toda la ciudadanía.
Este deber afecta tanto al poder ejecutivo como al legislativo: deben crear las leyes necesarias para velar por los ciudadanos y la obligación de ejecutar lo necesario para hacerlas efectivas.
Lejos de esto han permitido y alentado la especulación con bienes de primera necesidad como es la vivienda. Fomentando un derroche económico sufrido por la mayoría que ha ido a parar al bolsillo de unos pocos en forma de beneficios privados. Cuando el sistema no daba más de sí estos pocos, airados por no tener nada más que robar, le lloran a los gobernantes de turno para que socialicen las perdidas.

26.4.10

Poderes fácticos (fascistoides)

La sociedad española está dirigida, en la sombra, y dominada por poderes fácticos perniciosos y arcaicos que no la dejan progresar.

Esta situación tiene su raíz en que jamás hubo una revolución que devolviera el poder a su legítimo dueño: EL PUEBLO SOBERANO

La transición sólo fue buena por ser pacífica, pero no por ser una verdadera transición, sino una claudicación ante el verdugo, al que se le respetó y mantuvo en su poder económico e institucional, que llega hasta nuestros días. Cambió la bala en la cabeza y el terror por una legislación que le asegura la conservación y ostentación del poder y riqueza usurpado al PUEBLO a sangre y fuego. Hasta se permitieron el lujo de nombrar a nuestro actual monarca como sucesor (y para ellos defensor y valedor) del régimen.

No es un sueño

La sociedad española esta hastiada de tanta corrupción, “laisse affaire”, complacencia, desidia, mediocridad, egoísmo, oligarquía, ambición desmedida, arbitrariedad, mezquindad, innobilidad, negligencias y simple maldad: vivimos en el “Estado de la indecencia”.