19.5.11

EL 15 DE MAYO ESPAÑOL

En estos días se discute sobre la legitimidad, autoría y proyección del 15M y del movimiento social “Democracia real ya”. Manifiesto mi total acuerdo y apoyo y me considero parte del movimiento incluso antes de su nacimiento.
Ya era hora de que se escucharan otras voces. Dichosa marea de indignación que nos hace soñar con un mundo mejor, que por fin nos ilusiona y así nos hace más humanos.



Reflexionemos sobre la legitimidad del sistema “democrático” español.

Teniendo como premisa que la soberanía reside en el Pueblo Español, me pregunto si cuando el Pueblo en asamblea constituyente (Inexistente en la elaboración de nuestra Constitución) y ejerciendo la soberanía, delega su poder en unos representantes ¿Lo hace sine die? ¿Indefinidamente? ¿No está el Pueblo Español legitimado para ejercer la soberanía, de la que sigue siendo único titular, si no se siente representado?

¿No sería, lógico, justo y democrático que existiera un control de la representatividad, no ya sólo del gobierno de turno que gané las elecciones, sino del aparato político, del partido en sí?

¿No debería la soberanía popular tener resortes para poder retirar la representatividad al partido que no ejerza el servicio público con la diligencia debida?

¿Podemos calificar de democracia material (real) a una forma de gobierno que priva al titular legítimo de la soberanía de todo control sobre los representantes (meros mandados y servidores del Pueblo)? ¿No es eso corromper la delegación en usurpación?

¿La generaciones presentes y futuras deben sentirse vinculadas por los pactos de sus ancestros? ¿No tienen capacidad de disentir, han perdido la soberanía? Y si es así ¿Quién la ejerce y que intereses persigue? ¿Cómo recuperar la Soberanía usurpada?

¿No vivimos en una partitocracia gobernada (ya, ni en la sombra) a su vez por una oligarquía o plutocracia?

Han abusado de la buena fe y la confianza del Pueblo Español y ahora el Pueblo reniega de los abusadores.

¿Es justo, moral e inteligente que una mayoría se imponga a una minoría? ¿Esa actitud no es germen de resentimiento por un lado y prepotencia por el otro? ¿No es más sensato buscar un consenso donde el único fin sea el bien común? ¿No debería la Constitución obligar a los representantes a llegar a un consenso so pena de ser sustituidos por otros si no lo logran en un determinado tiempo? ¿No deseamos un pueblo unido en pos del bien común y la felicidad?

Esto no es una utopía; eso es lo que nos quiere hacer creer la oligarquía y sus esbirros.

1 comentario:

  1. También, me parece maravilloso que esté pasando la Spanish Revolution. Desde hace tiempo tenía pensado abstenerme. la clase política, e incluyo a Rosa Díez y a Cayo Lara, además de los representantes sindicales, es decir. meto en el saco a todo cristo. No creo en los políticos ni en el planteamiento del actual sistema democrático. No creo tampoco, en absoluto, en los medios de comunicación, ni en el sistema educativo. Creo en amenaza de la perversión del ser humano y en la maldita peculiaridad que adopta en España. Creo en el peligro del fanatismo y la intolerancia en la que incurren muchísimos españoles, demasiados diría yo.
    Soy partidario de la presencia de esa multitud que nos representa a todo. Sólo que yo reivindicaría algo concreto, exactamente la convocatoria inmediata de elecciones anticipadas con los mismos tiempos para todos los partidos. Si no empezamos por aquí todos se quedaría en el derecho al pataleo y en la victoria de la abstención. Luego, con la victoria posible del PP tendríamos que vernos en una nueva congregación multitudinaria para que también convoquen elecciones anticipadas. Seguramente, a pesar de la posible amenaza de violencia por parte de los fascistas, la crisis se agravaría muchísimo más, lo que daría lugar a la existencia de una oposición realmente comprometida con la democracia. Tal vez así, podríamos empezar de nuevo los amantes de la paz, la solidaridad, el respeto y la justicia. Sin embargo, soy consciente de que hay un problema muy grave en este país: hay demasiada gente que añora el escudo con el águila y los métodos que de ese emblema se derivan. Al parecer, esta multitudinaria corriente de pensamiento se autodenomina "gente de centro" y están "centrados en ti".

    ResponderEliminar