7.6.11

QUE CORRA EL AIRE.


El pasado Domingo acudí a Málaga para participar en una manifestación, ejercicio muy recomendable para mente, cuerpo y espíritu.

He de decir que Málaga, como ciudad, nunca ha sido santo de mi devoción, demasiado populosa y extensa, prefiero lugares más coquetos y recogidos. Aún así, nada más llegar, experimenté una agradable sensación. Algo intangible flotaba en el aire, mi cuerpo parecía más ligero, mi pecho se expandía con inspiraciones amplias y profundas y unas lágrimas asomaban tímidamente entre mis pestañas.


Desde los edificios, desde manos anónimas y miles de gargantas me llegaban mensajes y proclamas como: "Sahara libre", "No a la corrupción", "LIBERTAD"…y entonces fui consciente de que no era una experiencia onírica, era la inigualable sensación de sentirme un CIUDADANO LIBRE.

En Fuengirola sólo existe una voz, omnipresente, omnisciente y omnipotente. Una voz qué nunca dejas de escuchar, aunque no quieras. Una voz autoritaria y totalitaria que silencia todas las gargantas y cercena todas las manos, aniquilando espíritus y primaveras.

Una voz, grave, hiriente, dañina y pavorosa, con un discurso caduco y unas ideas ancladas en la época de los barrotes, mordazas, rabia y llanto.

Ojalá se acalle esa voz, ojalá que no podamos oírla, ojalá las paredes no retengan el eco de tiempos pasados, ojalá que el Sol pueda salir sin ella, para no oírla tanto, para no oírla siempre. Ojalá que el miedo y el silencio se vayan tras ella, a su añorado gobierno de difuntos y flores.

Abramos puertas y ventanas, que corra el aire y se oiga la voz de TODOS.

(Perdón por parafrasear a Silvio Rodríguez en su tema "Ojala", pero no hay nada que exprese mejor mis sentimientos por "la voz": http://youtu.be/t2CIzGX366E ).

1 comentario:

  1. Me gusta, gran post. Yo solo digo una cosa, Ojalá...

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